Bailes de egresados: hay debate por el valor de las entradas
Un padre, cuya hija se recibe este año manifestó su malestar por los excesivos precios que piden para asistir a estas fiestas. Sin querer desató la polémica y las comparaciones. Desde los que fabricaban su escenografía dentro de la escuela a los que contratan empresas organizadoras. Todos opinan en un tiempo difícil para el bolsillo de las familias.
A partir de la queja de un padre, cuya hija egresa este año del colegio secundario surgió un importante debate entre los lectores de La Opinión, que con diversos comentarios expresaron su acuerdo o desacuerdo con el reclamo del hombre que refirió sobre el valor excesivo de las entradas para ingresar a los bailes y responsabilizó a las instituciones por no intervenir en la situación. En los tiempos que corren las familias hacen un gran esfuerzo para participar de un momento que nadie quiere perderse pero que requiere de una inversión que en muchos casos excede las posibilidades del bolsillo.
Muchos fueron los que estuvieron de acuerdo con él, como Javier que escribió: “Hay que hablar con la organización ¿Por qué tan caro?” y Laura comentó: “Habrá familias que se les va a hacer mucho, si son además de papá y mamá. Son eventos importantes que uno no quisiera perderse, pero lamentablemente la situación económica hoy está un poco complicada”.
“Hay gente que no podrá pagar, seguramente”, dijeron Natalia y Luciana, en un comentario más extenso: “Las anticipadas del Normal cuestan 5000. El club tiene el armado y organización del mismo. Lo que más pena me da es que la misma familia que sostiene al alumno todo el ciclo educativo es quien no tiene beneficios para ingresar al egreso. Hay abuelos y tíos que quizás quieran estar presentes y se pone muy pesado comprarlas. Debería haber dos o tres entradas libres para familiares directos. Pero en estos tiempos todo es negocio y las instituciones evitan tener responsabilidades. Una opinión digo”.
Por otro lado, hubo quienes admiten que pese a ser caras, es una noche que no se volverá a repetir y por ende los padres deberían hacer un sacrificio para poder asistir al evento.
“Pobre hija ¿no van hacer un sacrificio por ella?? Es una etapa a la cual no se vuelve más y es una noche soñada para la mayoría. Si no pueden ir todos por lo menos su papá o su mamá, pero no le suelten la mano en éstos momentos. Un sacrificio”, comentó Fabiana y Romy dijo: “Flaco solo una vez en la vida se va a egresar tu hija del secundario. Hay cosas que no se repiten. Date cuenta. ¿Es caro? Si ¿Vale la pena? Re contra sí. Y como decía una publicidad: para todo lo demás existe Mastercard”.
Siguiendo por la misma línea, Majo comentó: “No lo puedo creer, está todo difícil, pero ¿cuántas veces se egresa? ¿Cuántas veces volverá a sentir esa satisfacción de haber llegado? La verdad hay momentos y sentimientos que no tienen precio, sino un valor. Uno como padre hace lo que sea, tal vez esté equivocada”. Fueron varios los que opinaron en ese sentido sin advertir que hay muchos estudiantes secundarios que no tienen ni la posibilidad de la fiesta ni la de proponer organizar algo más acorde a las posibilidades de sus padres.
Anita, que es presidenta de la cooperadora de un colegio secundario, aclaró que las escuelas no tienen nada que ver con la organización de estas fiestas. “Como presidenta de la cooperadora de la escuela. Debo aclarar que el organizador del baile de egresados es el Club Mitre. Ellos hacen una donación a la escuela por ser los alumnos de la misma quienes hacen el baile, pero la fijación de precios recae en el club, independientemente del costo. Me parece que está fuera de lugar la queja, siendo que se realizaron dos reuniones (el club, la cooperadora y directivos) donde se dio a conocer esta información y en la cual se citaron ambas veces a todos los padres de egresados. En ambas reuniones se presentaron menos de 10 padres por reunión de 142 egresados”.
También Betty comentó: “No se confunda señor. Ni la escuela ni ninguna autoridad educativa tiene relación con los bailes de egresados. Eso es algo que organizan los clubes junto con los chicos y, a veces, con padres que acompañan. Así que el lugar de reclamo es en las reuniones que tienen los egresados con el club. Igualmente esos son los precios que se manejan porque sale fortuna todo lo que se usa para el baile” y agregó: “Tengo entendido que el baile de fin de año sale tres veces más caro”.
Algunos se pusieron nostálgicos y recordaron épocas pasadas, en donde según refirieron todo era “más sencillo”.
Nancy escribió: ““Si le parece caro, que no vaya. En 1982 de 23 que éramos en mi promo fueron 18. Yo no fui y no me morí. Supe lo que era en 2003 siendo docente, cuando tuve que ir a colaborar. Siento que no me perdí de nada”. Néstor dijo: “Sencillo va el que quiere. Cuando egresé yo en 1979, de 24 que éramos sólo fuimos al baile 16. No es una obligación, lo importante es la graduación, que si es gratis”.
Además de la problemática de los precios, María recordó el hecho de la venta de alcohol a menores de edad que se da regularmente en estas fiestas : “Qué distinto a lo que era antes. Se hacían en el colegio y los alumnos hacían la escenografía con los profes de artística. Como todo hoy se convirtió en un negocio. Además de esperar horas y horas para ver desfilar a un hijo y de permitirles tomar alcohol detrás del escenario antes de desfilar. Una pena como se desvirtuó todo”.
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