Cerró Mansa Lyfe: el Municipio decidió tomar posesión del predio del complejo turístico
El Gobierno envió una carta documento a la Federación de Luz y Fuerza para exigirle la restitución tras el vencimiento de la concesión. Despidieron 12 personas y los que quedan están hasta que se formalice el traspaso. Las cabañas, que esperaban huéspedes, también son desalojadas. El sector que pertenece al Puerto también tiene el contrato vencido. Aunque había opción de prórroga, el Estado local decidió hacerse cargo del lugar.
A un mes y medio del vencimiento de la concesión de Mansa Lyfe, el Gobierno municipal tomó la decisión de hacerse cargo del predio. La semana pasada envió una carta documento a la Federación de Luz y Fuerza para exigir la restitución del espacio público concesionado en 1992 y comenzó el proceso de traspaso.
En el lugar quedan unos cinco trabajadores que están abocados a la seguridad y a las tareas de remoción de todo aquello que no sea infraestructura —que debe quedar en el lugar— para hacer entrega al Municipio del complejo turístico. Otros 12 empleados fueron despedidos.
Con salarios de entre 250 mil y 400 mil pesos, la Federación acordó la desvinculación y con intervención del Ministerio de Trabajo dispuso el pago de las indemnizaciones correspondientes, previo diálogo con el sindicato Utedyc, que representa al sector.
El espacio que corresponde a la Municipalidad es el que va desde la bajada de Rómulo Naón hacia el Paseo Público II, es decir que la restitución incluye, con todo lo instalado, las cabañas que explotaba hasta ahora el empresario hotelero Alberto Peyrot, que comenzó a retirar todo lo que hay dentro de esos bungalows.

Este martes estaba previsto el arribo de egresados que llegan en el marco del programa de viajes que impulsa el Gobierno provincial. Eran 120 adolescentes que tuvieron que ser reubicados. De la misma manera, las reservas para este fin de semana, el fin de semana largo y hasta para los días del Country Music Festival quedarán sin efecto.
El predio está cerrado y no puede abrir ni recibir a nadie. Lo único que se ve es personal abocado al retiro de los elementos que no quedarán para el Municipio cuando se haga el traspaso formal, luego de que funcionarios del Ejecutivo se presentaran para hacer efectiva la toma de posesión tras la carta documento.
Desde el restaurante hacia el puerto, el predio es propiedad de la Provincia de Buenos Aires y la Federación tenía un contrato con el Consorcio de Gestión que también venció pero estaba prorrogado de hecho. Por el sector municipal no había canon alguno; por el del Puerto, pagaban alrededor de 1500 dólares al mes.

En la Federación desconocen qué posición adotpará el Puerto respecto del contrato prorrogado de hecho, pero todo indica que primará la decisión del intendente Cecilio Salazar de que todo el complejo turístico pase a manos del Estado local y que lo explote la Municipalidad, como hace con el ex Tiro Federal.
La concesión municipal, que aprobó el Concejo Deliberante en 1992, era por 30 años y venció el 22 de junio pasado. Aunque el contrato preveía la posibilidad de al menos tres prórrogas sucesivas de 10 años cada uno, el Gobierno decidió no prorrogar y hacerse cargo de la explotación del lugar.
Así como en el espacio municipal hubo una subconcesión para las cabañas, en el predio que pertenece al Puerto subconcesionaron un sector para la construcción de una guardería náutica. En ambos casos, no había autorización contractual para ello.
Del proyecto original aprobado en 1992, la Federación de Luz y Fuerza cumplió con diversas etapas y objetivos planteados, aunque hubo muchos aspectos que figuran en la ordeanza aprobada que no se cumplieron, como la construcción de una piscina.

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